Ciclismo

Gomez: ¿Qué está pasando? De "delantero esperado" a un comienzo lento, el ex Crotone ya está bajo escrutinio

30 de agosto de 2026Diego Herrera2 min

La llegada de Guido Gomez al Bari prometía ser un impulso significativo para el ataque del equipo. Con una reputación forjada en Crotone, donde se convirtió en el segundo máximo goleador histórico, y con un historial de aciertos en equipos como Renate y Triestina, las expectativas eran altas. Pierpaolo Marino, en su presentación, llegó a compararlo con el "Papu" Gómez por su carisma y potencial liderazgo en ataque.

La inversión de medio millón de euros para su fichaje lo posicionaba como una de las adquisiciones más costosas de la era DeLa en Bari. Se le encomendó la tarea de reemplazar a Moncini, quien, a pesar de la mala temporada del equipo, logró anotar cerca de una decena de goles.

Sin embargo, las primeras tres apariciones de Gomez en el campo han revelado dificultades notables. No solo le ha costado concretar goles, sino que también ha tenido problemas para generar oportunidades claras de anotación y para desempeñar un rol de apoyo efectivo. En los partidos contra Casarano y Cavese, sus contribuciones al juego fueron tímidas, y su única ocasión de gol fue un disparo desviado en la Copa. En la derrota ante Barletta, su único remate peligroso fue un cabezazo débil que apenas inquietó al portero Matosevic, y su desempeño en el trabajo "sucio" ha sido inconsistente.

A pesar de que el entrenador Rastelli ha mencionado las dificultades del equipo para abastecerlo de balones y ha elogiado su sacrificio, era razonable esperar una mayor integración y colaboración por parte de Gomez, tanto en la faceta goleadora como en la general del juego. En comparación, su compañero de delantera, Butic, ha mostrado un mejor desempeño en sus primeras dos presentaciones, aunque en una posición y con roles ligeramente distintos.

Tras el paso de delanteros como Cheddira y Antenucci por el San Nicola, con resultados que han ido desde lo positivo (Moncini) hasta lo mediocre e incluso desastroso (Gytkjaer), es prematuro emitir un juicio definitivo sobre Gomez. No obstante, el panorama inicial muestra a un Gomez notablemente lento en su adaptación. La creciente competencia, tanto de Butic como de posibles futuros fichajes ofensivos, podría generar una presión adicional. Ahora, el delantero deberá demostrar que puede responder a esta amenaza y justificar la confianza depositada en él.